España recupera 9 de cada 10 empleos perdidos durante la pandemia pero la pandemia provoca caída del salario bruto medio. #España #Salario #Madrid #Empleos #Coronavirus #Covid19 #Crisis #Pandemia #Hostelería #Autónomos #CrisisSanitaria #Recuperación #Finanzas #Vacunacion #Gregoriff #UnaAlternativa1

El mercado laboral endereza el rumbo. España creo 464.900 empleos en el segundo trimestre, superando la caída en el arranque del año (entre enero y marzo se destruyeron 137.500 trabajos).

Respecto a un año atrás, cuando se alcanzó el momento más bajo de la crisis del coronavirus, se han recuperado 1,06 millones de empleos y España tiene ya 19.671.700 ocupados. En términos interanuales (comparado con el mismo periodo del año anterior) es la mayor creación de puestos de trabajo en 16 años, desde mediados de 2005. La tasa de paro se situó en el segundo trimestre en el 15,26%, tras un descenso de 110.100 personas. En total, en España hay 3,54 millones de desempleados, 176.000 más que a mediados de 2020, aunque la tasa disminuye por efecto del mayor volumen de población activa.

La crisis del coronavirus introdujo al mercado de trabajo español en una zona de fuertes turbulencias, como han constatado las sucesivas encuestas de población activa (EPA). La publicada por el Instituto Nacional de Estadística este jueves, relativa al segundo trimestre de 2021, tampoco está exenta de fuertes emociones, mayoritariamente positivas. Las cifras contrastan con las del mismo periodo de 2020, cuando como efecto de la llegada de la pandemia, España vivió la mayor destrucción trimestral de empleo de la serie estadística, más de un millón de puestos. Luego llegaría la mayor creación, aunque mucho más modesta (casi 570.000 empleos en el tercer trimestre de 2020), pero también un aumento del paro como consecuencia de la transformación de algunos despidos temporales en definitivos.

El arranque de este año, con la tercera ola de covid-19 levantando su cresta entre enero y febrero, ha reproducido a pequeña escala el mismo movimiento que se vivió con la llegada de la pandemia: una contracción del empleo en los primeros meses y una posterior recuperación que ha coincidido, además, con el final del estado de alarma el pasado 9 de mayo. En lo que va de año, se han creado 327.000 empleos, pero los niveles todavía no alcanzan los tiempos previos a la pandemia. En el segundo trimestre de 2019, España tenía 19,8 millones de ocupados, una marca para la que ahora le restan 133.000 empleos. Eso significa, comparado con el momento más bajo de la pandemia, que España ha recuperado aproximadamente 9 de cada 10 empleos que desaparecieron en los primeros compases de la crisis. La tasa de paro estaba en junio de 2019 en el 14,02% (a finales de aquel año se rebajaría hasta el 13,78%) con 3,23 millones de parados, lo que significa que actualmente hay 310.000 personas más que no encuentran trabajo.

Lo que sí está al nivel previo a la crisis es el número de personas activas. En el segundo trimestre se han sumado 354.800 activos al mercado laboral con respecto al primer trimestre del año y alcanzan ya en total 23,2 millones. Es un síntoma de que las personas que, estando en edad de trabajar, han dejado de buscar empleo y se convierten en inactivas están retrocediendo. Este indicador da una medida de cierto optimismo con el que ven su futuro quienes potencialmente podrían trabajar pero no lo hacen. También de que la anomalía estadística que supusieron las medidas para preservar el empleo (la ocupación se desplomó, pero muchas de esas personas no pasaron a considerarse desempleadas sino inactivas) va cerrándose.

 “El proceso de normalización estaría prácticamente completado en este segundo trimestre”, valora el departamento de estudios de Randstad en su análisis sobre la EPA. “La cifra de activos ha vuelto a superar los 23 millones de personas y se sitúa en valores muy cercanos a los que tenía justo antes de iniciarse la crisis”, añade. De hecho, esa cifra está ligeramente por encima.

El segundo trimestre del año es tradicionalmente un buen periodo para el mercado laboral español por el aumento estacional del turismo, que inicia la preparación para su temporada alta. El coronavirus, sin embargo, ha golpeado. on fuerza a este sector, que de momento solo se ha librado de destrucciones masivas de empleo por el recurso a los expedientes temporales de regulación de empleo (ERTE), que no computan en la cifra de paro y a los que en junio, según datos del Ministerio de Seguridad Social, seguían acogidos unos 448.000 trabajadores. En 2021, este periodo tradicionalmente de bonanza para el empleo ha coincidido además con el final del estado de alarma, que supuso también el fin de los toques de queda y otras restricciones a la actividad, y con un avance significativo del proceso de vacunación. No obstante, algunas de estas medidas de control de la epidemia han vuelto a estar vigentes en muchas comunidades autónomas en las últimas semanas a raíz de la última oleada de covid-19.

La vacunación es, precisamente, el proceso en que el Gobierno pone el acento para explicar la mejoría en el mercado laboral. En su comparecencia ante los medios para hacer balance del curso político, el presidente, Pedro Sánchez, ha asegurado que los datos de la EPA vienen a refrendar las buenas previsiones de crecimiento que los organismos internacionales vaticinan a España. “Día a día, y gracias sobre todo y ante todo al éxito de la vacunación, se afianza la recuperación económica”, ha añadido Sánchez, quien ha recordado que todavía está pendiente la llegada masiva de fondos europeos para afianzar esa recuperación. El presidente del PP, Pablo Casado, ha pedido al Ejecutivo “menos triunfalismo económico y más sensibilidad con la España real”.

Crecimiento en todos los sectores.

En el segundo trimestre del año, el sector servicios tiró del carro al generar 365.700 puestos. Pero el crecimiento se dio también en el resto de sectores productivos: en la construcción el empleo aumentó en 63.100 personas, casi el triple que en la industria, con 23.000 ocupados más. La agricultura experimentó un incremento de 13.100 ocupados. Respecto a un año atrás, los servicios, que son la principal fuente de empleo en España, han incrementado la ocupación en 838.100 personas; la construcción es responsable de 155.800 nuevos empleos, de 47.700 empleos la agricultura y de 22.900 la industria.

El aumento del empleo es consistente tanto entre los asalariados (403.200 más en el trimestre, 980.600 respecto a junio de 2020) como entre los trabajadores por cuenta propia (71.800 más en el trimestre, aunque solo 78.000 más que hace un año). Entre los trabajadores por cuenta ajena, los contratos indefinidos progresan en 98.100 ocupados y los que tienen contrato temporal son 305.000 más que en el arranque del año. Esto supone que la tasa de temporalidad sube 1,27 puntos y se sitúa en el 25,06%.

“No podemos seguir asentándonos en un mercado de trabajo volátil, precario y parcial”, ha valorado el sindicato UGT en un comunicado remitido a los medios. La central sindical ha aprovechado para insistir en algunas de sus reivindicaciones como “derogar ya las reformas laborales y apostar por políticas que incentiven la calidad del empleo” y también ha pedido que se suba el salario mínimo interprofesional (SMI). Unai Sordo, secretario general de CC OO, ha reivindicado el papel del diálogo social en una entrevista en la Cadena Ser: “Vemos cómo en el momento en que se activa la economía, los datos de empleo son buenos, lo que deja en buen lugar al mecanismo de los ERTE que acordamos”, ha dicho. No obstante, ha destacado que la tasa de paro todavía es elevada, por lo que “toda la política económica tiene que ir orientada a la creación de empleo”.

Progresión en las comunidades autónomas

Por territorios, las mayores variaciones de empleo entre abril y junio se dieron en Andalucía (102.400 ocupados más), Baleares (60.300 ocupados más) y la Comunidad Valenciana (55.100 ocupados más). En esta última, no obstante, se registró un aumento del desempleo en 15.600 personas, mientras que Murcia (22.200 parados menos), Cataluña (21.200 parados menos) y Andalucía (19.800 parados menos) lideraron la reducción del número de parados.

La Encuesta de Población Activa también destaca que en el último trimestre se ha producido un descenso significativo del número de ocupados ausentes de su empleo, que ha pasado de casi dos millones de personas a 1,5 millones. El instituto estadístico explica este cambio por la menor incidencia de vacaciones, bajas por enfermedad y ERTE. Y como consecuencia de ello, la medición de horas trabajadas crece un 7,7%. Este indicador es un 34,3% superior al de un año atrás y está solo un 1,4% por debajo de los niveles del mismo periodo de 2019.

El efecto de la crisis del coronavirus, y la recuperación, también se hace sentir en los hogares.  De los 18,9 millones de hogares que hay en España, 1,16 millones tienen a todos sus miembros en paro. Respecto a junio de 2020, hay 9.100 hogares más donde todos sus miembros activos se encuentran en situación de desempleo.

 Los hogares donde todas las personas en disposición de trabajar lo hacen ha aumentado en un año en 216.400 unidades, para un total de 10,6 millones de hogares.

La evolución de la crisis sanitaria (y económica) también se hace notar en la progresión de teletrabajo, que retrocedió en el segundo trimestre. Más de 1,8 millones de ocupados trabajaron durante el periodo desde su domicilio más de la mitad de los días. Esto representa un 9,4% del total de personas ocupadas, un descenso significativo con respecto al 11,2% de empleados que desarrollaban su labor mayoritariamente desde casa en los tres primeros meses de 2021. En perspectiva, ese porcentaje alcanzó el 16,2% en el segundo trimestre de 2020 (el periodo de confinamientos más estrictos, debido al primer estado de alarma) mientras que en 2019 (entonces el INE no lo medía trimestralmente, sino en el conjunto del año) era del 4,8%.

Con la mirada puesta en el futuro, Adecco Group Institute, el centro de estudios de la multinacional de recursos humanos, ha estimado este jueves que España puede acabar 2021 muy cerca de la marca de 20 millones de ocupados (estima que en diciembre habrá 19,85 millones). Javier Blasco, director del instituto, ha valorado que “los datos del segundo trimestre han resultado mejores de los esperados, lo que señala que la economía se recupera con vigor”. Pero “aunque varios elementos juegan a favor de la continuidad”, ha añadido, “los riesgos siguen siendo elevados”.

Aun así la pandemia provoca una caída sin precedentes del salario bruto medio en España

El salario bruto medio anual se situó en España en 22.837,59 euros en 2020, lo que supone una bajada del 2,6% con respecto a 2019. La pandemia, que golpeó fuertemente a algunos sectores productivos e hizo estragos en el mercado laboral, explica el mayor retroceso salarial desde 2008, cuando el INE comenzó a elaborar la Encuesta anual de coste laboral, y rompió una racha de tres años consecutivos de crecimiento que había llevado la remuneración bruta media, con cerca de 23.500 euros, a máximos históricos.

El coronavirus rompió esa inercia el año pasado, cuando el salario bruto ni siquiera puedo mantener la marca de los 23.000 euros anuales. La reducción de las remuneraciones acompañó a una reducción general de los costes laborales brutos, que se situaron como promedio en 31.150,20 euros anuales por trabajador. Es un 2,1% menos que en 2019.

El salario, lógicamente, supuso la mayor parte del coste laboral, siendo la segunda partida más importante la de las cotizaciones a la Seguridad Social con un importe medio de 7.335,87 euros. Esto significa que casi una cuarta parte del coste laboral (un 23,6% exactamente) fueron las cotizaciones. El resto de partidas que completan el coste son los beneficios sociales (561,45 euros), gastos derivados del trabajo (206,27 euros), indemnizaciones por despido (153,45 euros) y gastos por formación profesional (55,57 euros). Con excepción de los beneficios sociales (donde se incluyen las cotizaciones voluntarias y prestaciones sociales directas) todos los conceptos se abarataron con respecto a 2019.

De vuelta a los salarios brutos, y al analizarlos por sectores, la industria fue la que tuvo las remuneraciones medias más elevadas, con 26.753,24 euros. Ligeramente por debajo de la media se situó la construcción con 22.623,99 euros, y más lejos quedó el sector de servicios con 22.159,17 euros Por actividades económicas, el INE señala que el Suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado pagó los salarios brutos más elevados (más de 79.500 euros de media), seguido por Actividades financieras y de seguros (cerca de 67.000 euros anuales). 

En el extremo opuesto se sitúa la Hostelería con 13.323 euros anuales, con mucha diferencia la actividad peor pagada ya que el segundo salario bruto más bajo se dio en la agrupación Otros servicios con 20.808 euros anuales.

Las divergencias también se dieron entre territorios. Madrid y el País Vasco son las dos autonomías con mayores salarios: 27.775 euros brutos anuales la primera y 26.958 euros brutos anuales la segunda. Las dos comunidades con remuneraciones más bajas fueron Extremadura (18.483 euros) y Canarias (17.301 euros).

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