«Operar en Argentina se está volviendo inviable», advierten las aerolíneas, y el éxodo de empresas aumenta #Crisis #Argentina #Vuelos #America #IATA #Exodo #Empresas #Gregoriff #UnaAlternativa1

Con el gobierno argentino manteniéndose casi totalmente inflexible en su decisión tomada el mes pasado de reducir al mínimo el flujo de pasajeros internacionales que pueden ingresar al país, y la falta de un diálogo fluido entre las máximas autoridades y representantes de las compañías aéreas, desde IATA advirtieron hoy que «operar en Argentina se está volviendo inviable», y que se encuentran «decepcionados ante la última decisión administrativa que una vez más abandona a su suerte a los ciudadanos y residentes actualmente varados fuera del país».

Así también recalcan la falta de consideración respecto a los requerimientos operacionales de la industria aérea, renovando el llamado al jefe de gabinete, Santiago Cafiero, para tener una reunión en la cual se pueda elaborar «un plan a largo plazo que permita a las aerolíneas restablecer la fiabilidad de los vuelos internacionales a esta nación».

“Aunque los nuevos cupos prevén un aumento mínimo y gradual durante las próximas semanas, es insuficiente para resolver la situación de los pasajeros que siguen tirados por el mundo. Como la vigencia de lo anunciado es solo hasta el 6 de agosto, las compañías aéreas están imposibilitadas para confirmar una fecha cierta de vuelo a sus pasajeros posterior a ese día, seguimos sin tener claridad y previsibilidad en las autorizaciones de vuelos y capacidades. Además, no sabemos cuál es la metodología que usan las autoridades para la distribución y asignación. El proceso sigue totalmente arbitrario y a veces parece ser discriminatorio”, comentó Peter Cerdá, Vicepresidente Regional de IATA para las Américas.

“No sabemos cuál es la metodología que usan las autoridades para la distribución y asignación, el proceso sigue totalmente arbitrario y a veces parece ser discriminatorio”, agregó.

Según informó Infobae, el directivo regional recordó la importancia que tiene el sector aerocomercial para la economía argentina. De acuerdo a los datos que expusieron el mismo documento al comparar la actividad aérea del 2021 con el 2019, la Argentina perdió unos 43.057 empleos y una contribución de USD 5.910 millones al PBI nacional por parte del sector.

Además, denunciaron que nuestro país perdió conectividad con 107 ciudades del mundo lo que se traduce en unas 21.000 frecuencias menos.

“Sin que los organismos del gobierno trabajen de manera conjunta con las compañías aéreas −es muy probable que más aerolíneas suspendan e incluso abandonen su actividad en Argentina en el corto plazo, impactando la ya mermada conectividad del país con el resto del mundo. Más que para las aerolíneas, el daño es para el país y sus habitantes, muchas personas siguen perdiendo sus fuentes de ingreso, empleos y lo que es peor, la libertad de viajar”, agregó Cerdá, quien también urgió a que el gobierno argentino «siga el desarrollo científico para manejar el acceso al país durante la pandemia. 

“Sin que los organismos del gobierno trabajen en conjunto con las compañías aéreas, es muy probable que otras aerolíneas suspendan e incluso abandonen sus actividades en Argentina en el corto plazo. Más que para las empresas, el daño será para el país y sus habitantes, muchas personas siguen perdiendo sus fuentes de ingreso, empleos y, lo que es peor, la libertad de viajar”, añadió Cerdá.

Hay una alta probabilidad de que el COVID-19 se vuelva endémico y la solución a largo plazo no puede ser seguir restringiendo la libertad de viajar en la forma actual con medidas generalizadas».

El 9 de julio la Administración Nacional de Aviación Civil había anunciado que gradualmente se iría incrementando el flujo de ingresos diarios, desde los 600 actuales a 742 durante la segunda semana de julio, 900 en la tercera, y 1000 durante la cuarta de julio y la primera de agosto. Todavía la mitad de los 2.000 que se permitían hasta junio.

De acuerdo a datos obtenidos por Aviacionline, Argentina es el país con menor recuperación en la oferta de asientos internacionales de Latinoamérica y el Caribe en julio.

Sumándole a esto el èxodo de empresas que ya son más de 20 las multinacionales que dejaron de operar en Argentina.

Esta semana, la empresa farmacéutica norteamericana Eli Lilly confirmó su salida de Argentina. Según explicaron, la decisión se debió a un cambio de “modelo de negocio” en el país y a partir de ahora Laboratorios Raffo, una empresa argentina, tendrá los derechos de comercialización y registros sanitarios de sus productos.

El cambio se hará efectivo a partir del próximo 1 de septiembre. Eli Lilly tiene unos 34.000 empleados en el mundo y, según el gremio de visitadores médicos, unos 100 en la Argentina, de los cuales 35 serían visitadores.

El retiro de Lilly se suma a una larga lista de empresas internacionales que abandonaron el mercado argentino durante la pandemia. De acuerdo con el informe de la consultora First Capital Group, de fines del año pasado, desde el inicio del año 2020 se registraron al menos 18 operaciones donde un grupo multinacional decidió cerrar o vender su operación local.  

“Estas operaciones o anuncios se concentran principalmente en los sectores de aeronáutica, textil y retail, que han sido especialmente afectados por la pandemia y por la situación de crisis económica en la Argentina”, explicó entonces Juan Tripier, senior manager de la consultora. Claro, pasaron casi 7 meses y la situación no mejoró.

Las principales operaciones de salida incluyeron a las empresas:

Walmart: En noviembre de 2020, se concretó la venta de las operaciones de la empresa estadounidense Walmart al grupo de Narváez, liderado por el empresario y ex diputado Francisco de Narváez. La operación se habría cerrado por una cifra de USD 44 millones, según trascendió de fuentes cercanas a la negociación. Los motivos de la salida de la empresa del mercado argentino fueron tanto locales como internacionales. La cadena ya vendió el negocio en Brasil, al fondo Advent, y parte de la operación en Inglaterra, entre otras. Por otro lado está el contexto de la Argentina, inflación con una fuerte caída del consumo en los últimos años. Walmart había comenzado sus operaciones en el país en 1995 con la apertura de su primera tienda en Avellaneda, provincia de Buenos Aires.

Falabella: La cadena de origen chileno había iniciado el año pasado un proceso de cierre de todos sus locales físicos en el país y en mayo de este año concretó también la salida de su negocio de comercio electrónico.  El grupo chileno dueño de la empresa mantiene en la Argentina su negocio a través de la cadena de productos para la construcción y el hogar Sodimac, que también estuvo en un proceso de venta durante 2020, pero que finalmente, y luego del cierre de algunos locales, el grupo decidió mantener dentro de su operación.

Falabella desembarcó en la Argentina en la década del 90 y llegó a tener diez tiendas en el país: tres en Capital Federal, tres en la provincia de Buenos Aires y cuatro en el interior: Córdoba, Mendoza, Rosario y San Juan.

Latam: La aerolínea Latam Argentina, que operaba en el mercado de cabotaje, confirmó su salida de la Argentina a mediados de junio de 2020, cuando comenzó a negociar con sus 1.700 empleados. La aerolínea de origen chileno operaba en el país desde hacía 15 años. Hasta la suspensión de los vuelos por la cuarentena a fines de marzo, tenía vuelos a 12 destinos locales y una participación del 16% del mercado.

Air New Zealand: Fue una de las primeras empresas del sector aerocomercial que anunció que no retomaría sus vuelos a la Argentina luego de que se levanten las restricciones vigentes por la pandemia.

Emirates: La empresa ratificó en agosto de 2020 la suspensión por un plazo indefinido de sus operaciones en Argentina y ofreció un retiro voluntario a los empleados que operan en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Qatar Airways: También anunció la cancelación de sus vuelos a la Argentina y se convirtió en la tercera aerolínea internacional que dejaba de volar al país desde que comenzó la pandemia.

Norwegian: la low cost europea dejó el mercado argentino y vendió su operación doméstica a la compañía JetSmart. Aunque tomó esta decisión antes de la pandemia. El alza de los costos en dólares luego de la devaluación de 2019 y los rumores de que el kirchnerismo no impulsará el modelo de vuelos económicos aceleraron la decisión.

Por otro lado, un grupo de empresas del sector aerocomercial suspendieron de forma temporaria sus operaciones por los distintos cierres de fronteras y las restricciones a los vuelos internacionales que estableció el Gobierno argentino y por la habilitación de vuelos con plazos de entre 15 días y un mes. Esas empresas incluyen a Alitalia, British Airways, Emirates, Ethiopian, Cubana de Aviación, Air Canada, Sky y las brasileñas Gol y Azul.

BASF: Aunque la empresa sigue presente en el mercado argentino, trasladó parte de su producción de pinturas automotrices a Sao Bernardo do Campo, en Brasil. La planta de la empresa en Tortuguitas (provincia de Buenos Aires) continúa con sus actividades del negocio de pintura automotriz como los negocios de repintura automotriz y químicos para el cuidado personal y del hogar.

Axalta: Hace un año, la empresa química estadounidense comunicó que dejaba de producir pinturas para automóviles en la Argentina. Cerró su fábrica y las oficinas administrativas de Escobar, donde trabajaban unas 100 personas. La planta había sido inaugurada hace apenas unos años, en enero de 2017, con una inversión de USD 18 millones.

PPG: otra empresa global de pinturas que dejó el país.

Pierre Fabré: También en julio de 2020, el laboratorio francés Pierre Fabré anunció la venta de su planta de principios activos farmacéuticos, ubicada en la provincia de Buenos Aires, al laboratorio argentino Sidus. Según informó, la salida de la Argentina formó parte de una estrategia global para reforzar su presencia industrial en Francia.

Saint Gobain Sekurit: La autopartista mudo parte de su operación local a Brasil, puso en stand-by su planta de la localidad de Campana, Buenos Aires, y ofreció retiros voluntarios a parte de sus empleados. La firma es de origen francés y produce en 19 países. Su planta de Tortuguitas seguirá funcionando. A pesar del parate, desde la empresa aseguran que mantienen todos sus activos industriales en el país y que tomaron la medida “para garantizar la sostenibilidad de la operación local”.

Under Armour: La marca estadounidense de indumentaria deportiva contaba con un local propio en el shopping Unicenter, el único con su marca en el país.  Había comenzado a operar en el mercado local en forma directa en 2017, pero a pesar de que tenían un plan de expansión que contemplaba hasta 20 sucursales, nunca pudieron concretar la apertura de locales en otras ciudades del país como Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán.

Gerresheimer: La empresa de origen alemán, que producía packaging para el sector farmacéutico, le vendió su operación argentina a la local IMAP y se fue del país.

Brighstar: La multinacional estadounidense fabricaba desde comienzos de los años 2000 celulares en Tierra del Fuego para compañías de la primera línea, como Samsung y LG.  A fines de 2020 fue adquirida por la empresa local Mirgor, pero la transacción todavía no fue autorizada todavía por el Gobierno y los organismos oficiales que deben regular el mercado y analizar posibles situaciones de competencia.

Glovo: La app de delivery vendió sus operaciones de Latinoamérica a Delivery Hero, la compañía dueña de PedidosYa. Glovo nació en Barcelona en 2015 y llegó a estar presente en 140 ciudades de 20 países distintos. En la Argentina comenzó a funcionar a principios de 2018, cuando se convirtió en una de las primeras en ofrecer servicios de delivery a través de aplicaciones móviles. En el mercado local operaba en ocho ciudades: Capital Federal; Buenos Aires (GBA Norte, GBA Oeste, GBA Sur, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca), Santa Fe (Rosario y Santa Fe); Córdoba, Mendoza, Neuquén, Salta.

Asics: La marca que es sinónimo de zapatillas de running había abierto una oficina comercial hace tres años, pero decidió dejar el país a fines de 2020 y su negocio quedará en manos de Dass Argentina –una firma de capitales argentinos y brasileños–, que ya tenía el control comercial local de Fila y Umbro y que fabrica Adidas y Nike.

Nike: A comienzos de 2020, la empresa anunció que se iba del país y que iba a seguir operando por medio de un licenciatario, el mexicano Grupo Axo, que se haría cargo del negocio a mediados de 2020. Sin embargo, esa transacción se frustró y la salida no llegó a concretarse.

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