Así son los seguros a la Carta y Hechos a la Medida; De los deportistas de élite

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En la ‘Champions League’ de los seguros para deportistas de élite se contratan pólizas a la carta y las cifras que se manejan son tan elevadas que solo están al alcance de las grandes multinacionales del rubro.

En la ‘Champions League’ de los seguros para deportistas de élite se contratan pólizas a la carta y las cifras que se manejan son tan elevadas que solo están al alcance de las grandes multinacionales del rubro. Las que pueden formar parte de este lucrativo negocio comparten riesgos en el mercado Lloyd’s de Londres, que presume de cubrir los riesgos más difíciles, atrevidos y raros del mundo, y cuya oferta para el sector del deporte profesional es casi infinita.

La lista de deportistas de élite que han asegurado una o varias partes de su cuerpo es larga. Las piernas del delantero del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, están tasadas en 100 millones de euros, mientras que otro ex del club blanco, David Beckham, tiene su cuerpo asegurado por 150 millones. Las manos de Casillas, los pulgares de Fernando Alonso o los brazos de Anna Kournikova también tienen primas millonarias. En esta ‘Champions League’ de los seguros se contratan pólizas a la carta y las cifras que se manejan son tan elevadas que solo están al alcance de las grandes multinacionales del rubro. Las que pueden formar parte de este lucrativo negocio comparten riesgos en el mercado Lloyd’s de Londres, que presume de cubrir los riesgos más difíciles, atrevidos y raros del mundo, y cuya oferta para el sector del deporte profesional es casi infinita.

Hoy es habitual que los deportistas profesionales contraten seguros individuales que les garanticen mantener su poder adquisitivo en caso de que su carrera profesional se vea truncada por un accidente o una lesión. En el caso de deportistas top, es frecuente que aseguren las partes del cuerpo con las que realizan su trabajo por cifras mareantes. Los contratos de mayor cuantía, por lo general, los cubre un sindicato de entidades. Por ejemplo, cuando un club como el Real Madrid contrata una póliza de 100 millones de euros para asegurar las piernas de su jugador franquicia, no lo hace con una aseguradora sino con varias. La norma general en estos casos es que los brokers coloquen este tipo de pólizas en el mercado Lloyd’s de Londres, donde hay un cártel o ‘pool’ de compañías que valoran y comparten riesgos.

“Todo se puede asegurar y el valor de lo que se asegura depende del riesgo implícito que tenga”, explica Javier Huergo, responsable de aseguramiento de la firma Watch&Act. Si hablamos de las piernas del futbolista portugués, “las aseguradoras que forman parte del ‘pool’ evalúan las probabilidades que hay de que Cristiano se quede inválido y establecen una prima de 100 millones de euros. Esa cifra se calcula en función de una serie de variables, tales como el número de partidos que disputará el futbolista, su historial de lesiones o el tipo de coches que conduce”, explica Huergo. Una vez fijada la prima, “cada aseguradora se queda con una participación y se hace cargo de un tramo de la indemnización que tendrían que pagar en el caso de que el futbolista sufriera un accidente”, matiza.

Cristiano o Beckham son solo dos nombres de la larga lista de deportistas de élite que han asegurado alguna o varias partes de su cuerpo. Las manos de Casillas, los pulgares de Fernando Alonso o los brazos de Anna Kournikova también tienen primas millonarias. Se trata de pólizas a la carta. Cada deportista tiene un seguro personalizado que se elabora en función del riesgo que implica el deporte que practica, su edad, el nivel de ingresos que genera o su historial médico. A partir de estas variables se calcula una prima que va del 0,7% al 4% de sus retribuciones. Este último tramo del 4% sería para deportistas de modalidades con un riesgo elevado, como por ejemplo, los pilotos de Fórmula 1. En el caso de los deportes de contacto, como el boxeo, las artes marciales mixtas o el rugby, los deportistas firman primas de entre el 2% y el 3%, mientras que en baloncesto o tenis el porcentaje ronda el 1%. Lo mismo sucede con el fútbol, un deporte considerado de bajo riesgo en el que las primas suelen ser también del 1%. Este tipo de seguros son individuales y el deportista los contrata a título personal.

A parte están los seguros federativos y los colectivos, que corren a cargo de los clubes. En España los deportistas disponen de un seguro federativo obligatorio, “aunque su cobertura es limitada y las primas no son tan cuantiosas como las de sus seguros individuales”, explica Huergo. ¿Y los clubes de fútbol? Aunque en otros países de Europa los equipos suelen protegerse contratando pólizas que cubran cualquier eventualidad, España compite a otro nivel en materia de seguros. “Aquí hay poca cultura aseguradora. En comparación con otros mercados como el de Reino Unido o el de Estados Unidos, España tiene un bajo nivel asegurador”, señala Huergo. Gigantes como el Real Madrid o el Barcelona, con unos ingresos que rondan los 600 millones de euros y una organización interna más compleja, sí disponen de coberturas más amplias, pero el resto de equipos de Primera, por lo general, son más escuetos en la prevención de riesgos y son pocos los que contratan seguros para toda la plantilla ya que sus finanzas no les permiten afrontar ese pago.

Clubes y equipos también suelen disponer de un seguro de protección de contrato para sus profesionales, a los que se garantiza el cobro su ficha en caso de lesión. Como contrapartida, las entidades deportivas pueden contratar una póliza que cubra las pérdidas que supondría para el equipo la baja de alguno de sus jugadores, como ha sucedido recientemente con Zlatan Ibrahimovic. A sus 35 años, el delantero sueco acaba de sufrir una grave lesión en su rodilla derecha que le dejará entre 8 y 9 meses de baja. Además de perderse lo que resta de temporada se ha llegado a plantear la posibilidad de que el jugador del Manchester United tenga que poner un punto y final anticipado a su carrera como futbolista. De momento, el club inglés, que barajaba la opción de renovar al jugador por un año, ha dejado claro que cumplirá el contrato en vigor y no lo extenderá más allá de junio, mes en el que finaliza. Pese a que no podrá jugar más partidos con su equipo el seguro de Ibrahimovic le garantiza cobrar su ficha. El Manchester United, por su parte, también puede haber cubierto previamente con un seguro la merma económica que supone para el club la lesión de su delantero, que no podrá aportar sus goles en la recta final de la temporada.

Si en el peor de los casos Ibrahimovic se viera obligado a despedirse de los terrenos de juego por esta lesión, cuenta con su seguro individual. Aunque las cantidades varían, salvo excepciones, lo habitual es que el seguro individual de un deportista de élite oscile entre el medio millón y los 12 millones de euros. La cifra depende de los riesgos, las cantidades que percibe el jugador por contrato, los ingresos por publicidad o la demanda y la imagen del propio deportista.

Seguros para todo

Los 80 sindicatos que componen el mercado de Lloyd’s constituyen una de las mayores aseguradoras comerciales y la sexta reaseguradora a nivel mundial. En una plaza como la británica, que presume de cubrir los riesgos más difíciles, atrevidos y raros del mundo, la oferta para el sector del deporte profesional es casi infinita. A los seguros a la carta de los deportistas de élite hay que sumar las pólizas que contratan los equipos. En el caso del fútbol, los clubes profesionales pueden contratar desde la cobertura básica para los jugadores de su plantilla, hasta pólizas por consecución de objetivos o seguros ante un posible descenso de categoría.

En 2009 el Barcelona firmó la mejor temporada de su historia al ganar los seis títulos que disputó. El famosos ‘sextete’ de aquel año implicaba el pago de múltiples primas a los jugadores. Al contar con un seguro de consecución de objetivos el club blaugrana protegía el capital y la solvencia de sus finanzas ya que la póliza contratada cubría los gastos de los más de 40 millones de euros que tuvo que pagar a la plantilla por lograr Liga, Copa, Champions, Supercopa de España, Supercopa de Europa y Mundial de Clubes. El caso opuesto es el de los seguros contra descensos. Cuando un equipo pierde la categoría ingresa menos y las pólizas contra descensos aseguran la solvencia del club. “Hay equipos que los suscriben a principio de temporada y cubren la prima de forma conjunta entre varios clubes. Otros, en cambio, pueden suscribirlos a mitad de temporada en función de cómo hayan sido los resultados de la primera vuelta”, explica Huergo. El Osasuna, por ejemplo, recibió en diciembre una propuesta de Watch&Act para suscribir un seguro de descenso con una cotización de 5 millones de euros de una reaseguradora de Londres. El club rojillo rechazó esta cobertura a la espera de ver qué resultados obtendría en la segunda vuelta. A falta de cuatro jornadas para que acabe la Liga ya sabe que le temporada que viene le tocará bregar en los terrenos de la división de plata con la consiguiente pérdida de ingresos que esto implica.

Los seguros de invalidez permanente, temporal y de protección de contrato son los más demandados por los deportistas profesionales, pero no son los únicos en auge. En los últimos años se han puesto de moda las pólizas de seguridad personal. No es de extrañar teniendo en cuenta la frecuencia con la que atletas, futbolistas o tenistas deben viajar a otros países, muchos de ellos con unos índices de criminalidad elevados. Por lo general, “los deportistas van muy bien protegidos y cuentan con una seguridad excepcional, pero la cosa cambia cuando hablamos de sus familiares o acompañantes”, explica Huergo. “Las pólizas de seguridad física por amenazas y secuestros se han incrementado en España en los últimos tres años pero es algo que no trasciende a los medios porque se contratan de forma muy discreta”, añade. El repunte también se debe al número creciente de deportistas profesionales expatriados. “Cada vez hay más españoles jugando por el mundo y los países en los que desarrollan su carrera no son siempre un lugar seguro. Por eso contratan pólizas que garanticen su seguridad y la de sus familiares”, puntualiza. A fin de cuentas, la seguridad de uno mismo y la de los seres queridos no tiene precio, aunque las aseguradoras siempre estén dispuestas a fijar uno.

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