馃嚚馃嚦 China 馃嚚馃嚦 Recupera la normalidad mientras el mundo afronta la segunda ola del covid-19; Sobre todo Europa #China #Normalidad #Pandemia #SegundaOla #Gregoriff #UnaAlternativa1

El regreso a China exige un proceso de desaprendizaje. No se pulsa el bot贸n del ascensor con el codo ni se empuja la puerta con el pie, tampoco se aligera el paso ni se contiene la respiraci贸n ante un estornudo cercano ni se temen las aglomeraciones, las barandillas, los besos ni los abrazos. Cuarenta d铆as sin contagios locales hacen de China un oasis en un mundo aterrorizado por el coronavirus. 

Las primeras cr贸nicas sobre la vuelta a la normalidad en China datan ya de mayo y hoy apenas las mascarillas, que nunca fueron extra帽as aqu铆, siguen recordando al virus. Son ubicuas en bancos, comisar铆as y otras sedes p煤blicas de obligada visita tras una larga ausencia, su uso baja a la mitad en la calle y son ol铆mpicamente ignoradas en lugares de ocio. La entrada a los centros comerciales ya no exige la toma de temperatura y el guardia consulta con desgana el c贸digo verde del tel茅fono que te acredita como sano. La chica del cine pregunta si tienes mascarilla se帽alando una c谩mara antes de susurrarte que puedes quit谩rtela en la sala. La mayor铆a sigue su consejo. Las abuelas practican sus bailes sincronizados en parques, la juventud se aprieta en las salas de conciertos poco ventiladas del distrito universitario pequin茅s y m谩s de un mill贸n de amantes de la cerveza acudi贸 en Qingdao a la versi贸n china del Oktoberfest. 

驴Le han perdido el miedo al coronavirus? Un reciente vuelo desde Barcelona a Hangzhou lo desmiente: los occidentales viajaban con mascarilla mientras los trajes EPI de los chinos no dejaban un cent铆metro de piel al aire. Ocurre que la pandemia en China se entiende enterrada. 鈥溌緾oronavirus? 驴Qu茅 coronavirus?”, responde Luo, empresaria, en una terraza del distrito de ocio pequin茅s de Sanlitun. 

Afectaci贸n limitada

Es libre y leg铆timo el escepticismo sobre las cifras oficiales de muertos, apenas 4.634, pero conviene aclarar equ铆vocos: el coronavirus no afect贸 a China, con 1.300 millones de habitantes, sino a la provincia de Hubei, con una poblaci贸n similar a Espa帽a. Varias provincias chinas no registraron ninguna v铆ctima y Shangh谩i y Pek铆n, que rondan los 20 millones de habitantes, apenas contaron con nueve cada una. 鈥淎qu铆 no ha muerto nadie”, se jacta Wang, m谩nager de un hotel de Hangzhou, en la sure帽a provincia de Zhejiang. Barcelona tiene la mitad de la poblaci贸n y est谩 8.500 kil贸metros m谩s cerca de Wuhan, epicentro de la pandemia. 鈥淓res el primer extranjero que vemos en meses”, revela. El hotel, en los aleda帽os del delicado Lago del Oeste, se ha volcado en la clientela dom茅stica porque la forzosa cuarentena de dos semanas ha eliminado su tradicional turismo for谩neo. Tambi茅n ha vadeado la crisis ofertando sus habitaciones por horas a las j贸venes en minifalda que llegan acompa帽adas desde un club cercano con luces de ne贸n. Es esa milenaria destreza china para entrever la oportunidad en los contextos m谩s complicados. 

Lo m谩s parecido que se ventila hoy en el mundo a la normalidad se ha traducido en la econom铆a. China creci贸 por encima del 3 % en el segundo trimestre y da el a帽o por salvado. Meses atr谩s ya se recuper贸 la producci贸n industrial y en agosto subi贸 por primera vez el consumo interno en el que conf铆a Pek铆n ante un panorama internacional sensible que dificulta las exportaciones. Las ventas de coches acumulan cinco meses de subidas, el sector a茅reo ha alcanzado el 90% de su volumen prepand茅mico y el sector tur铆stico espera con ansia las vacaciones de octubre. Tampoco la pandemia, que grip贸 la econom铆a durante meses, ha procurado un desahogo a las cuentas de los pequineses. Los alquileres de la vivienda se han recuperado tras una breve ca铆da generalizada del 20% y los restaurantes siguen aumentando sus abusivas facturas. 

Medidas dr谩sticas

No es raro escuchar estos d铆as a extranjeros lamentarse de un trato m谩s desabrido y hostil por lo que s贸lo es el fin de esa absurda veneraci贸n asi谩tica al hombre blanco que s贸lo romp铆a Vietnam, poco impresionada tras haber echado a patadas a franceses y estadounidenses.聽Anida un orgullo en China por superar el primer gran reto de la humanidad en este siglo聽que descansa tanto en la machacona propaganda como en los groseros errores del llamado primer mundo. Pocos chinos ignoran las manifestaciones contra los confinamientos, las recomendaciones de Trump de inyectarse lej铆a, las teor铆as de la inmunidad del reba帽o o la terquedad del sologripismo cuando desde Wuhan llegaban im谩genes de muertos en bolsas. Frente a las estrategias conservadoras de convivir con el virus o mantenerlo en unas magnitudes que permitan el funcionamiento de la econom铆a e impidan el colapso hospitalario, China apuesta por la eliminaci贸n inmediata: basta un pu帽ado de contagios para confinar una ciudad y ordenar tests ‘urbi et orbe’.聽鈥淓stuvimos encerrados voluntariamente durante cien d铆as. 驴Pod茅is hacer eso los europeos?

Responder

Por favor, inicia sesi贸n con uno de estos m茅todos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Est谩s comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Google photo

Est谩s comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Est谩s comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Foto de Facebook

Est谩s comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesi贸n /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: